
Regresamos a esa época del año en que las chamarras cubren de más y las playeras básicas cometen el error de pasar el frío. De la misma manera, mi cerebro inicia la estupidez de organizar palabras y no soltarlas de la misma manera que antes, así que no hay peor temporada para mí, pero aún así mis palabras deben ser escritas y leídas por alguien.

Mírate.
¿Qué ves en tus ojos?
¿Qué ves a través de tus ojos?
¿Realidad personal o colectiva?
Tantas preguntas surgen en el mar y se pierden entre el agua salada y las oleadas. Si existen preguntas positivas por consiguiente existen negativas, si hay sí al igual hay no. ¿Por qué no podemos admirar las corrientes contrarias a la que navegamos?
Me he puesto a pensar que existen muchas cosas que no entiendo, no me gustan o no tolero, pero todos esos peces que nadaban en mi mar llegaban a tocar el fondo más obscuro posible, hasta que caí en cuenta. Si no me gustan esas corrientes, no es porque sólo no me gusten, es porque la vida me ha mostrado una corriente que debo tomar pero aun así no debo negarlas, existen y hay más personas de las que creo que las toman. Lo mejor que se puede hacer en caso de chocar con una corriente de esas es pasarlas buscando lo más bello que tienen y admirarlas, tal vez así podría llegar a tomarla por igual o dejarla ir y haber conocido mucho más del océano.
Admirar lo que es desagradable sólo puede llevarte a una cosa: aprendizaje.
Buenas, una vez más me encuentro frente a mi computadora y lanzando palabras al viento como humo de un cigarrillo que dura por siempre. La ventana de la verdad me mira y se mofa de mí, me comenta que estos trabalenguas no tienen más sentido que un perro volando entre mis sueños.
Los laberintos que mostraron, alguna vez, salidas de emergencia para momentos de incendio, ahora son estúpidos y complejos. Mis pies corren pero no logran encontrar alivio. Excepto tal vez, mi propia realidad inventada por la realidad colectiva.
La llave de esa ventana tiene un raro poder sobre mí, me pide que la use pero sabiamente, cosa que hasta ahora no he logrado comprender.
Sabios, ¡Cuánta suerte tienen!
Abran los ojos para descubrir un nuevo día de San Valentín, o como otros lo conocemos Día del Amor y la Amistad.
Estando en una relación o no estándolo este día representa mucho más que eso, nos hace recordar tantas cosas buenas y malas que tenemos en nuestras vidas como amigos, hermanos, hermanas, padres, todos los que nos rodean. Así que no hay que ser pesimistas y vean lo bueno que tienen: amor y amistad. Siempre que tengamos una de estas dos lo tenemos todo, podremos superar todo.
Abran los ojos a todo lo que este día depara y no olviden contarme como les fue.